A menudo, en la vida y en el tráding, nos tenemos que enfrentar continuamente a decisiones, a escoger entre una opción u otra, a comenzar un proyecto, una aventura, una relación, un nuevo trabajo, una nueva entrada en el mercado, y podemos tardar un determinado tiempo en saber el camino a escoger, la opción a elegir, si estamos quietos o nos movemos, si vendemos o compramos...
Nos cuesta decidirnos, saber acertar con el momento justo, pero finalmente tomamos un camino concreto, nos metemos de lleno en algo, permanecemos un tiempo dentro y nos acomodamos en exceso.
Pensamos que ya no hay que continuar esforzándose, que no hay que hacer nada más y que la única opción que tenemos es no hacer nada, mantener todo como está, aunque sea por pura comodidad. Podemos aguantar estoicamente en un trabajo o en una relación que ya no nos gusta por miedo, rutina, comodidad...o porque no sabemos terminar algo que en su día empezamos con todos los argumentos a nuestro favor y que ahora ya no tiene ningún sentido.
Pero en el tráding, como en ocasiones en la vida, puede resultar muy doloroso permanecer demasiado tiempo dentro del mercado, no saber cerrar lo que puede que se haya abierto con criterio y sistema.
Nos puede vencer la codicia, y subirnos al carro de una presunta tendencia que pensamos que va ser infinita, y nos resistimos a abandonarla contando mentalmente los cientos de euros o de dólares que vamos a sumar en breve, nos cuesta vender o comprar, salir del mercado porque pensamos que la subida o la bajada no va a tener nunca fin y mientras el resto de tráders se lo van a llevar todo, nosotros nos lo vamos a perder.
Otras veces ocurre lo contrario: nuestro inefable miedo interior nos hace ver, a la mínima que la vela en curso cambia ligeramente de color, que todo va a girarse de golpe y nuestras sufridas ganancias se van a esfumar en un soplo y se van a tornar en dolorosas pérdidas, y nos precipitamos en el cierrre de la operación innecesariamente.
Por supuesto que pueden pasar ambas cosas y que el mercado puede hacer lo que quiera, por mucha supuesta tendencia que haya, mucha fuerza en la subida o en la bajada y muchos vaticinios que existan: nuestra orden puede seguir al alza o a la baja durante el resto de la jornada y de las siguientes con una fuerza inusitada, o puede repentinamente darse la vuelta en una vela cargada de puntos, y ambas cosas son igual de lógicas o ilógicas, nos guste o no.
Cada persona, cada tráder, debe aprender en el día a día, en cada jornada, hasta dónde quiere llegar, hasta dónde puede soportar, y según su capital, su apalancamiento, su objetivo, su cuenta...su miedo.
Yo reconozco que aún me puede este molesto acompañante y que, por malas experiencias anteriores, salgo antes de tiempo con excesiva frecuencia, aún tengo que aprender a saber cerrar, y aún a sabiendas de que es imposible obtener el recorrido total de una entrada, sí es importantísimo saber llevarse el mayor porcentaje posible, si vemos que todo transcurre a nuestro favor.
Hoy como datos positivos, supe tener paciencia para entrar en los futuros del Eurostoxx50 y del Dow Jones en el momento oportuno, supe también ver el sentido de la operación, tengo que valorar que obtuve casi mi objetivo marcado en poco más de 26 minutos, pero de nuevo, salí aunque con +5 y +10 puntos a mi favor, demasiado pronto aún, asegurando quizás en exceso y pudiendo haber sumado unos cuantos puntos a esos resultados.
A continuar reforzando lo bueno y a esforzarse por corregir lo que todavía falla, reforzar las entradas, mejorar las salidas...
++24_02_2012.jpg)
++24_02_2012.jpg)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada